Evangelio del dia de hoy, martes 2 de junio:
Marcos 12, 13-17
En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos le enviaron a JesΓΊs unos fariseos y unos partidarios de Herodes, para hacerle una pregunta capciosa. Se acercaron, pues, a Γ©l y le dijeron: βMaestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseΓ±as con toda verdad el camino de Dios. ΒΏEstΓ‘ permitido o no, pagarle el tributo al CΓ©sar? ΒΏSe lo damos o no se lo damos?β
JesΓΊs, notando su hipocresΓa, les dijo: βΒΏPor quΓ© me ponen una trampa? TrΓ‘iganme una moneda para que yo la veaβ. Se la trajeron y Γ©l les preguntΓ³: βΒΏDe quiΓ©n es la imagen y el nombre que lleva escrito?β Le contestaron: βDel CΓ©sarβ. Entonces les respondiΓ³ JesΓΊs: βDen al CΓ©sar lo que es del CΓ©sar, y a Dios lo que es de Diosβ. Y los dejΓ³ admirados. ... See MoreSee Less
Evangelio del dia de hoy, lunes 1 de junio:
Marcos 12, 1-12
En aquel tiempo, JesΓΊs comenzΓ³ a hablar en parΓ‘bolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos y les dijo:
βUn hombre plantΓ³ una viΓ±a, la rodeΓ³ con una cerca, cavΓ³ un lagar, construyΓ³ una torre para el vigilante, se la alquilΓ³ a unos viΓ±adores y se fue de viaje al extranjero.
A su tiempo, les enviΓ³ a los viΓ±adores un criado para recoger su parte del fruto de la viΓ±a. Ellos se apoderaron de Γ©l, lo golpearon y lo devolvieron sin nada. Les enviΓ³ otro criado, pero ellos lo descalabraron y lo insultaron. VolviΓ³ a enviarles otro y lo mataron. Les enviΓ³ otros muchos y los golpearon o los mataron.
Ya sΓ³lo le quedaba por enviar a uno, su hijo querido, y finalmente tambiΓ©n se lo enviΓ³, pensando: βA mi hijo sΓ lo respetarΓ‘nβ. Pero al verlo llegar, aquellos viΓ±adores se dijeron: βΓste es el heredero; vamos a matarlo y la herencia serΓ‘ nuestraβ. Se apoderaron de Γ©l, lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viΓ±a.
ΒΏQuΓ© harΓ‘ entonces el dueΓ±o de la viΓ±a? VendrΓ‘ y acabarΓ‘ con esos viΓ±adores y darΓ‘ la viΓ±a a otros. ΒΏAcaso no han leΓdo en las Escrituras: La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del SeΓ±or, es un milagro patente?β
Entonces los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, quisieron apoderarse de JesΓΊs, porque se dieron cuenta de que por ellos habΓa dicho aquella parΓ‘bola, pero le tuvieron miedo a la multitud, dejaron a JesΓΊs y se fueron de ahΓ. ... See MoreSee Less
Evangelio del dia de hoy, sabado 30 de mayo:
Marcos 11, 27-33
En aquel tiempo, JesΓΊs y sus discΓpulos llegaron de nuevo a JerusalΓ©n, y mientras JesΓΊs caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: βΒΏCon quΓ© autoridad haces todo esto? ΒΏQuiΓ©n te ha dado autoridad para actuar asΓ?β
JesΓΊs les respondiΓ³: βLes voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les dirΓ© con quΓ© autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ΒΏera cosa de Dios o de los hombres? ContΓ©stenmeβ.
Ellos se pusieron a razonar entre sΓ: βSi le decimos que de Dios, nos dirΓ‘: βEntonces ΒΏpor quΓ© no le creyeron?β, y ΒΏsi le decimos que de los hombresβ¦?β Pero, como le tenΓan miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a JesΓΊs: βNo lo sabemosβ. Entonces JesΓΊs les replicΓ³: βPues tampoco yo les dirΓ© con quΓ© autoridad hago todo estoβ. ... See MoreSee Less
Evangelio del dia de hoy, viernes 29 de mayo:
Marcos 11, 11-26
DespuΓ©s de haber sido aclamado por la multitud, JesΓΊs entrΓ³ en JerusalΓ©n, fue al templo y mirΓ³ todo lo que en Γ©l sucedΓa; pero como ya era tarde, se marchΓ³ a Betania con los Doce.
Al dΓa siguiente, cuando salieron de Betania, sintiΓ³ hambre. Viendo a lo lejos una higuera con hojas, JesΓΊs se acercΓ³ a ver si encontraba higos; pero al llegar, sΓ³lo encontrΓ³ hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces le dijo a la higuera: βQue nunca jamΓ‘s coma nadie frutos de tiβ. Y sus discΓpulos lo estaban oyendo.
Cuando llegaron a JerusalΓ©n, entrΓ³ en el templo y se puso a arrojar de ahΓ a los que vendΓan y compraban; volcΓ³ las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendΓan palomas; y no dejaba que nadie cruzara por el templo cargando cosas. Luego se puso a enseΓ±ar a la gente, diciΓ©ndoles: βΒΏAcaso no estΓ‘ escrito: Mi casa serΓ‘ casa de oraciΓ³n para todos los pueblos? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladronesβ.
Los sumos sacerdotes y los escribas se enteraron de esto y buscaban la forma de matarlo; pero le tenΓan miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de sus enseΓ±anzas. Cuando atardeciΓ³, JesΓΊs y los suyos salieron de la ciudad.
A la maΓ±ana siguiente, cuando pasaban junto a la higuera, vieron que estaba seca hasta la raΓz. Pedro cayΓ³ en la cuenta y le dijo a JesΓΊs: βMaestro, mira: la higuera que maldijiste se secΓ³β.
JesΓΊs les dijo entonces: βTengan fe en Dios; les aseguro que si uno le dice a este monte: βQuΓtate de ahΓ y arrΓ³jate al marβ, sin dudar en su corazΓ³n y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrΓ‘. Por eso les digo: Cualquier cosa que pidan en la oraciΓ³n, crean ustedes que ya se la han concedido, y la obtendrΓ‘n. Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que tambiΓ©n el Padre, que estΓ‘ en el cielo, les perdone a ustedes sus ofensas; porque si ustedes no perdonan, tampoco el Padre, que estΓ‘ en el cielo, les perdonarΓ‘ a ustedes sus ofensasβ. ... See MoreSee Less